19 enero 2005

Fotografía de modelos: Por qué me atrae la fotografía de modelos.

Para mí que me dedico desde niño a la fotografía, todo es fotografiable y depende, como en todas las artes, de la visión del artista. Alguien dijo que un fotógrafo es el que ve lo que los demás no ven.
Cuando veo una cara, lo primero que me viene al cerebro es la imagen interna de esa persona; sus auténticas cualidades y sus verdaderos defectos. Quizá sea la costumbre pero más bien me inclino a pensar que se trata de un don que yo he cultivado con el paso del tiempo. Me fascina la gente y no sólo su cara sino también su manera de moverse, sus ademanes, sus gestos menos fotogénicos. El individuo entero de los pies a la cabeza es una obra de arte ya en sí mismo; nadie hay igual que otro, ni siquiera los hermanos gemelos.
El descubrimiento de que me causaba placer ver a través del objetivo tantos juegos de luces y sombras, o una foto plana que también puede tener mucho interés sobre todo si se trata de personas rubias o de caras "angelicales", me incitó a empezar a buscar modelos por todas partes. Modelos serios lógicamente y por eso empecé a encontrarlos en locales a los que acuden gays, puesto que ellos sí estaban interesados en buenos retratos y, más aún, en books fotográficos para presentar en agencias de modelos.
También practiqué con la familia y amigos pero, claro, la confianza rompía el auténtico sentido del distanciamiento que necesito para ver los rasgos y plasmar su alma.
En una foto, una persona no debe reflejarse como en un carnet, sino que contamos con el óbice de que la foto es plana, en el sentido horizontal del material, de que no tiene olor, de que los colores nunca serán los auténticos, ya que está basada en componentes químicos o digitales y sobre todo, no tiene movimiento ni profundidad. Está hecha con un solo ojo, mientras que nosotros vemos el mundo con dos.
¿Cómo lograr plasmar todo eso en un buen retrato o foto de cuerpo?

Mi nueva página web es http://www.fotomodelo.es